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Testimonios | Baby Survival Swim

Francisco Pérez de Antón (Papá de Borja)

“Mi corazón se regocija de ver a mi hijo perfectamente capaz de sobrevivir de la que sin duda es una de las mayores pesadillas para cualquier padre”
Escribo este mensaje conmovido de emoción luego de volver a ver, por enésima vez, el video de Borja flotando en el agua vestido. Debo confesar que cada vez que lo hago, mi corazón se encoge al verle hundirse pero se regocija de alegría al verle salir con la vista al cielo perfectamente capaz de sobrevivir de la que sin lugar a dudas es una de las mayores pesadillas para cualquier padre.

Quisiera saber cómo agradecer en palabras este logro de nuestro hijo, ya que si bien es Borja quien lo manifiesta al hacer la plancha y resurgir del agua, eres tu su maestra quien con su dedicación, paciencia y conocimientos comparte un logro que considero verdaderamente extraordinario. Digo esto pues no solo es Borja "waterproof" como tu dijiste el primer día, sino que a lo largo de estas cortas cinco semanas hemos visto y experimentado en nuestro hijo un progreso asombroso en su auto confianza, su serenidad y como no su extrovertida y cariñosa personalidad.

Ten por cierto, que si bien lloró todo el curso (no porque no le gustase ni porque no quisiera aprender, sino porque lo lleva en la sangre, que te voy a decir), te lleva en el corazón guardándote al igual que sus padres un respeto y cariño inmenso pues le has enseñado a ver en sí mismo su capacidad de superación y eso es algo que sin ápice de duda le ayudará a convertirse en el hombre de bien que tanto María José y yo esperamos que sea.Infinitas gracias.

Ma. Mercedes Alejos de Azmitia (Mamá de Robbie)

“Creímos ciegamente en el curso”
Les quiero contar mi experiencia con Baby Survival Swim / Toti Fernández…. Una amiga me mando un mail con la información del Curso, que al parecer el hermano de la Toti había enviado. Y desde el primer momento nos llamo la atención, así que empezamos a averiguar de qué se trataba el curso, por internet y a preguntar con amigos si habían escuchado algo y como era..Al final mejor llame a la Toti, que me dio la información y desde un principio nos convenció y creímos ciegamente en el curso….. Decidimos meter a nuestro hijo al segundo curso, porque el primero coincidía con su entrada al colegio y no quería que sufriera muchos cambios (Padres primerizos)!!! Voy a ser sincera, al principio lo lleve y como era obvio “lloro” por ser un lugar desconocido y con gente que le parecía extraña en un ambiente diferente. Y yo con lo nerviosa que soy, hasta gastritis me dio. Aunque a él le fascina estar en la piscina y jugar en el agua, esta experiencia es súper diferente…Las primeras 3 semanas fue muy duro verlo llorar, siempre le dije que lo hacíamos por lo mucho que lo amábamos.

Las primeras tres semanas fue algo difícil, eran los 10 minutos más feos, me quería meter a la piscina y sacarlo, y de una pegarle a la Toti, jajajaja!!!.Lo que más nos costaba, era saber si realmente estábamos haciendo lo correcto, cada vez que terminaba la clase me subía al carro y casi llorando le decía a mi hijo que estaba recibiendo el curso porque “lo amábamos mucho y no queríamos que nada malo le pasara”, pero con esa mentalidad pasaba cada día de clase. Fui constante y lo he llevado a todas sus clases, con llanto y batalla, lo levantaba de su siesta para llegar temprano y lo preparaba para la piscina.

“Ahora, mi hijo me pide ir con Toti”
Pero no tienen idea la satisfacción que ahora me da, cuando llegan las tres de la tarde y mi hijo me pide ir con Toti, la mira y grita su nombre, quiere salir corriendo a la piscina sin esperar su turno. Y en el agua ni les cuento, se cree delfín...ama a la Toti!!

Ahora estamos en su quinta semana y desde la cuarta se empezó a gozar su clase, canta de felicidad y se ríe cada vez que hace la famosa PLANCHA; el avance que hay en él y en sus compañeritos es increíble.

“Recuerden que es un SEGURO DE VIDA lo que están pagando”
Les aconsejo que metan a sus hijos a este programa, recuérdense que es un “SEGURO DE VIDA” lo que están pagando… Y también les va a ayudar a que ustedes y sus hijos se gocen mas el momento de jugar en la piscina, más relajados pero siempre con precaución. GRACIAS TOTI!!! Espero de todo corazón que mi hijo nunca tenga que poner en práctica estas habilidades en alguna emergencia, pero estoy segura que si lo tiene que hacer, lo sabrá hacer.

Lissy (Mamá de Miguel)

“Tenia serias dudas de que el curso fuera muy traumatizante para mi hijo”
Mi nombre es Lissy y mi tercer hijo Miguel de 2 años y medio es parte de la segunda promoción de Baby Survival Swim.Miguel, es un niño muy introvertido y siendo el tercero, muy consentido por toda la familia, incluyendo mis hijos grandes que lo protegen mucho. Así que yo tenía serias dudas de que el curso fuera muy traumatizante para mi hijo y me costó tomar la decisión.

“Pero al final del curso, la cosa era al revés, lloraba cuando lo tenía que sacar de la piscina”
La primera semana fue dura, lloro y se me prendía, pero conforme fueron pasando los días, vi como su confianza aumentaba y al final del curso la cosa era al revés lloraba cuando lo tenía que sacar de la piscina. Ahora cada vez que vamos a nadar toda la familia, el puede gozar con sus hermanos y nos sentimos seguros que el domina las destrezas para sobrevivir en el agua.

Daniela de Rohrmann (Mamá de Stephan)

“Recomiendo de todo corazón este curso. No puedo describir el sentimiento al saber que mi hijo tiene las habilidades que le pueden salvar la vida y que una tragedia se puede evitar”
Recomiendo de todo corazón este curso, uno siempre cree que lo sabe todo y que esos accidentes pasan pero es poco probable que a uno le pasen... es por eso que es mejor prevenir que lamentar. Siempre queremos que nuestros hijos canten y aprendan el ABC en inglés y en español y que sean los más pilas en todo y nos sentimos orgullosos cuando hacen algo nuevo y aprenden algo diferente, pero no puedo describir el sentimiento de saber que mi hijo tiene las habilidades que le pueden salvar la vida y que se puede evitar una tragedia. Es más que orgullo, es increíble como niños tan pequeñitos pueden lograr tales hazañas. Es difícil de creer hasta que un hijo propio lo llega hacer. Stefan aprendió a dar su brazo a torcer por el bien de él mismo, y ahora es un niño muy precavido con el agua y al mismo tiempo se la pasa muy bien en ella... Vale la pena!
“Es ahora un niño precavido con el agua y al mismo tiempo se la pasa muy bien en ella.”

Patty Suarez (Mamá de David)

“Mi hijo lloró todo el curso! ahora tanto nosotros, como David, gozamos más los fines de semana ya que el es más autónomo e independiente y lo mas importante: no se ahogaría!”
Mi hijo, de 1 año 4 meses en ese entonces, se graduó de la primera promoción de Baby Survival Swim. Antes de meterlo estaba buscando una actividad para que el pudiera hacer en las tardes ( que no fueran los baby gyms) y cuando recibí el mail me cayó del cielo y no dudé en inscribirlo. Cuando lo llevé a sus primeras clases pues todos los niños lloraban y mientras más pasaban los días eran menos los que lloraban. Mi bebé fue la excepción… el lloró al principio, a la mitad y al final del curso a excepción de 1día (literalmente). El lloraba desde Oakland Mall porque ya sabía que iba a su clase. Cuando recibía su clase no voy a negar que yo aguantaba la respiración desde afuera cada vez que no hacía la plancha fácil o me volteaba a ver gritándome para que lo sacara. Como que eso no fuera suficiente toda mi familia (sin excepción) me decían que pobrecito, que era pecado hacerlo sufrir de esa manera, que lo iba a traumar y que iba a parar odiando el agua pero la verdad es que en ningún momento dudé que era una excelente decisión haberlo metido. Me tocó a mi llevarlo todo el curso e incluso a la graduación me fui sola pero honestamente me quedó esa satisfacción de haber hecho algo que le puede salvar la vida. Aprendió a hacer la plancha súper bien pero el curso le dejó mucho mas que solo poder hacer la plancha. Yo decía que iba a sus clases de anger managment porque no niego que tiene un carácter fuerte pero de alguna manera la Toti lo domó.

“A David le ayudo a manejar su carácter y sus enojos.”
Después de Baby Survival Swim me gozo mis fines de semana en el puerto muchísimo más, él goza mil veces más las piscinas ya que le dio una independencia increíble y lo más importante… no se ahogaría.

Margarita Herman de Díaz (Mamá de Gustavo)

“Mi hijo odiaba meter la cabeza en el agua y lloraba histérico.”
Mi hijo, es un niño de 3 años, al que siempre le ha gusto el agua y jugar en piscinas, pero nunca meter la cabeza y en consecuencia era llanto cada vez que esto sucedía, además que por recomendación médica no podía ir a clases de natación ya que eso lo enfermaba constantemente .Una amiga me contó que llevaría a su hija al curso de Baby Survival Swim... a los días en otra actividad a la que asiste mi hijo, veo la misma información de Baby Survival Swim y la página electrónica, al ver fotos y vídeos quede asombrada e impactada.

“Mi esposo y yo concluimos que era algo súper importante para poder salvar su vida”
Llame a Toti... Después de escuchar todo y compartirlo con mi esposo, concluimos que era algo súper importante ya que aprender le podría salvar la vida.

“Conforme paso el tiempo, ese niño que lloraba sin parar, entendió que si podía y empezó a disfrutar”
Empezó el curso... Mi hijo llegaba a la clase y empezaba a lloraba sin parar (dentro y fuera de la piscina), le decía entre sus gritos y llanto a Toti "yo te quiero"... trataba de manipular la situación o "me voy a hundir"... entraba en pánico. Desde que se despertaba sentía la angustia de ir. Conforme pasó el tiempo, ese niño que lloraba sin parar, entendió que si podía y empezó a disfrutar. Su auto confianza subió y empezó a perder el miedo y tirarse al agua, hacer vuelta de gatos, de saber que puede sumergir su cabeza para avanzar y voltearse y hacer la plancha para tomar aire, sabe disfrutar el estar sumergido, abrir sus ojos y cual es la postura que su cuerpo debe mantener. Ahora puedo decir, que aunque siempre es cauteloso, sabe que lo puede hacer! Esa pesadilla de ir a su clase terminó; ahora anhela y extraña el no ir. Pero sobre todo quiere mucho a Mónica y tienen una relación muy especial.

“Ahora anhela y disfruta de sus clases y extraña enormemente cuando no va.”
Desde el punto de vista como madre y aunque debo confesar que escucharlo llorar los primeros días fue difícil, verlo preocupado por ir a su clase era horrible, además de la angustia que mantenía por la posibilidad de que se enfermara, fue complicado!! Pero sin temor a equivocarme puedo decir que mi hijo de 3 años, es ahora un niño más seguro, con mayor autoestima y se enorgullece de si mismo al ver que lo pudo hacer, entendíó que con trabajo y esfuerzo puede lograr lo que se propone, además y no menos importante nunca se enfermo. Hoy por hoy estoy segura que mi hijo tiene las herramientas necesarias para sobrevivir en caso cayera accidentalmente al agua.

Lisa María Estrada de Figueroa (Mamá de Emilia)

“Mi hija tenía tantos miedos en el día a día, y el curso le proporcionó una seguridad y valentía que seguro lo aplicará en los retos que en un futuro se le presenten. ¡Valió la pena!”
Nuestra hija tenía muchos miedos e inseguridades, nos preocupaba como tomaria el curso, y lo hablamos mucho con Toti. ella lloro mucho y un llanto de miedo. Pero para nuestra hija y para nosotros como papas ha sido una gran experiencia no solo por el aprendizaje adquirido sino por la seguridad emocional que a lo largo de esta semana ha obtenido. Es difícil estar ahí los primeros días y verla "sufrir" uno confía en la experiencia de Toti y en los resultados que vimos en otros niños, pero cada bebe es diferente y no sabes cómo va reaccionar. Ahora te digo valió la pena... Y estoy segura que marcara su vida de manera positiva y que aunque se le presenten miedos mas adelante con el esfuerzo y la seguridad en ella misma y sus capacidades podrá enfrentarlas!!

Vera Sánchez-Latour de Molina (Mamá de Valeria)

“Inscribir a Valeria ha sido una de las mejores decisiones que hemos tomado como padres. Es algo muy positivo para su vida. Está lleno de lecciones sobre como vencer el miedo, aumenta la autoestima y el manejo de emociones”
Inscribir a Valeria en Baby Survival Swim ha sido una de las mejores decisiones que hemos tomado como padres. Pudimos ver cómo fue, semana por semana, tomando más seguridad en ella misma y sus habilidades de sobrevivencia. Experimentar pasar del "no puedo" a "lo hice bien" apenas a los 2 añitos es algo muy positivo para su vida. Gracias Toti por este curso, que además de enseñarles a sobrevivir en el agua, está lleno de lecciones sobre cómo vencer el miedo, aumento de autoestima y manejo de emociones. ¡ Te felicito !

Rocio Ibarra de Elías (Mamá de Regina e Iñaqui)

“Tener la oportunidad de darle la herramienta de supervivencia a mis hijos, no se paga con nada! Sobre todo cuando pensaba que no valía la pena, que ya aprenderían a nadar a su tiempo y justo en esa semana mi sobrino casi se ahoga si no fuera por un hermano médico que le dio resucitación cardiopulmonar y le salvó la vida.”
Para mí el curso fue una de las mejores experiencias, ya que tener la oportunidad de darles la herramienta de supervivencia a mis hijos, no se paga con nada. Cuando me contaron del curso, pensé que era muy caro y no valía la pena, pues ya aprenderían como cualquier niño en un curso de natación. Pero por desgracia a la semana siguiente el hijo de mi hermano cayó a la piscina y gracias a que estaba mi otro hermano que es doctor, le hizo la reanimación y lo salvó. En ese mismo momento pensé que la vida de mis hijos no tenía precio y le llame a Toti para inscribir a mi hijo de 1 año y medio. Llegué a la primer plática introductoria y vi que muchos papas llevaban a sus hijos de más de 5 años, pues platicaban que ya habían vivido accidentes a pesar de que sus hijos "nadaban", por lo que le pedí un lugar que sobraba a Toti, para mi hija mayor. De ahí la aventura comenzó. Muchas amigas no entraron pues decían que podía haber traumas psicológicos, lo cual me hizo dudar, pero yo como psicóloga sabía que es más importante la vida. Mi hija grande logró la plancha en la primera semana, pero Toti le ayudó a enseñarle técnica unida a la salvación de la vida en el agua. Mi chiquito, lloró un par de veces y decía "Toti no, pisci no", pero a la segunda semana ya iba feliz. Las siguientes semanas el esfuerzo era para mí, pues se necesita mucho compromiso con el proyecto para que salga adelante, pues al ser diario, interrumpía mi rutina y mis actividades, pero el curso de baby survival swim era mi prioridad y a pesar de muchas cosas, nos mantuvimos firmes, lo cual ayudo además a fortalecer el vínculo con mis hijos, pues tenían a su mamá y a veces a su papá y abuelos que venían de visita pendientes al 100% de ellos en esos minutos en el agua.

“La capacidad de logro que forma en los niños es invaluable así como la constancia y la lucha por cumplir objetivos son algunos logros extras de este curso.”
Creo que la capacidad de logro que forman los niños es invaluable, así como la constancia y la lucha por cumplir con su objetivo son algunos de los logros extras del curso. Creo que podría seguir escribiendo muchas cosas mas, pero creo que en mi conclusión como mamá y psicóloga, les recomiendo ampliamente darles esa herramienta, que para mi es como un seguro de vida, que Dios quiera no necesitemos nunca y que por tomarlo no se pierde nada y se puede ganar mucho.

Sobrevivientes

Ubai LÓPEZ

"Salimos corriendo a ver qué pasaba y nos encontramos a mi hijo, Ubai, de 3 años, en el medio de la piscina con su carita fuera del agua".
Hace tres años, en pleno invierno, hicimos un viaje a nuestro apartamento de playa situado en un pueblo llamado Sabinillas, muy cerca de Málaga. A mis hijos les encanta ir ahí porque tenemos una pérgola con jardín y piscina.

A los pocos minutos de llegar, se escuchaban unos gritos y llantos que venían de fuera. Salimos corriendo a ver qué pasaba y nos encontramos a mi hijo Ubai de 3 años en el medio de la piscina con su carita fuera del agua digamos que había hecho una plancha que no era perfecta pero si lo suficiente para salvarse, no había terminado el curso. Tal vez había hecho unas 3 semanas pero gracias a esto, el pudo salvar su vida.

Lo saco su padre del agua, lo abrigamos y el siguió llorando porque se asusto.

Ahora nos acordamos de aquello y sabemos que el curso de Baby Survival Swim había sido la mejor inversión que pudimos hacer, más aún sin saber que realmente le salvaría la vida a mi hijo.

Kayss EL AMARI

"Alguien dejó la puerta de seguridad de la piscina abierta, Kayss debió acercarse a la orilla por algún juguete y cayó al agua, pero logró salir solo".
Kayss comenzó su curso de Baby Survival Swim cuando tenía 17 meses. Lloro mucho pero en la segunda semana ya hacia "la plancha". Su llanto cambió de tonalidad, ya no era miedo, sino queja.


lloro las 6 semanas pero siempre hacia lo que Mónica le pedía.

Fuera del curso se negaba a entrar en una piscina.

Cuando terminó el curso continuo yendo una vez a la semana para practicar y ahora aprender una poco de técnica. Algo hace click en Kayss y deja de llorar y ahora quiere ir a sus clases y empieza a amar la piscina.

Un día, estábamos en Marrakech en casa de mis padres, donde tenemos una piscina cubierta, dentro de un cuarto que se mantiene la puerta cerrada con llave. Kayss tenía un poco más de dos años, cuando de repente, lo veo venir todo mojado. Cuando fuimos a ver, la puerta de la piscina estaba abierta! Debe de haber entrado, acercado a la orilla por algún juguete, y cayó al agua, pero logró salir solo. Se sentía orgulloso pero un poco asustado.

Gracias a Baby Survival Swim, no fuimos víctimas de la tragedia de perder un hijo ahogado.

Kenza Belkahia
Casablanca, Marruecos

Ferdinand JEAMPI-CAPDENAT

"Ferdi perdió pie y cayó al agua. Yo lo vi caer".
Ferdi tenía 4 años cuando tomo el curso de Baby Survival Swim. Nos acabábamos de mudar de Londres a Casablanca, y decidimos que la intensidad del curso y su corto tiempo era una buena opción para que Ferdi aprendiera a nadar lo más rápido posible.

Ferdi era muy atlético, y un niño obediente así que no tardo en aprender a hacer la plancha. Se graduó, y decidimos que siguiera una vez por semana para que aprendiera la técnica. A Ferdi le encantaba ir a sus clases, mejoraba, socializaba, jugaba y se encontraba a gusto en una piscina templada.

Hace unas semanas, estábamos en el lago de Bin El Ouidan en Marruecos, pescábamos parados en una balsa. Ferdi perdió pie y cayó al agua. Yo lo vi caer, y antes de tirarme a agarrarlo quise ver cómo reaccionaba. Me emocioné y llené de orgullo cuando lo vi nadar más rápido de lo que había caído hacia la orilla. En ese momento le dije a mi hijo: "Te das cuenta de que lo que aprendiste con Mónica te salvo la vida?" Y el respondió: "si, gracias a Mónica"

Pascal Jeampi-Capdenat

Ness AFFLELOU-LECOMTE

"De repente escuché a gente gritando y corriendo hacia el océano ya que acababan de ver a un niño de año y medio flotando, perdido en el mar".
No tengo fotos de Ness haciendo la “Plancha” o “Back-float”, pero tuvimos varias experiencias con él. Algunas en la piscina de mis suegros, otras en un lago cerca de Bordeaux, pero la más relevante en el Mar Mediterráneo cuando estuvimos acampando en el norte de Marruecos.

En un momento, mis ojos estaban enfocados en Lilo (mi hijo mayor de 3 años), el estaba empujando los límites sintiéndose muy confiado nadando bajo de agua después de un mes de estadía en la playa. De repente escuché a gente gritando y corriendo hacia el océano ya que acababan de ver a un niño de año y medio perdido en el mar. Yo miré en la misma dirección pero no tuve la misma reacción: Ellos corrían a rescatar al pobre niño, yo caminaba silenciosamente, felicitando a Ness por su “self rescue” y por flotar tan bien sobre su espalda. Cuando lo saqué del agua, Ness no estaba riendo por supuesto, pero tampoco estaba con pánico.

Lo que no esperaba era que los testigos empezaran a insultarme y a gritarme. Claramente me consideraban una mala madre y una asesina potencial. Traté de explicarles que yo sabía que mi niño estaba a salvo cuando lo vi flotando sobre su espalda, el había terminado su curso de 6 semanas de “Survival Swim” y era el bebé que mejor flotaba en el “back float”. Pero no me escucharon ni comprendieron. En un momento yo me enojé por estar siendo atacada sobre este punto que considero soy lo contrario (soy una mamá gallina, sobre protectora que me fajé y esforcé porque mis hijos fueran desde Mohamedia a Casablanca (50 km aprox), todos los días durante 6 semanas para que tomaran su curso, mientras trabajaba al mismo tiempo). Mi reacción fue al de tirar a Ness al agua, y dejarlo que hiciera su “show de sobrevivencia” enfrente de los atacantes.

¡No podían creerlo ni con sus propios ojos! Sus caras enojadas se volvieron caras de alegría, como si hubieran visto un ángel o Dios mismo. Esta vez, hicieron cola para darle un beso a Ness. Lo sé, es un ángel!
;-)

LAURE AFFLELOU
Mohamedia, MARRUECOS

Dr. Stephane LORRILLOUX

"He tenido que afrontar varias situaciones de niños que han sufrido accidentes donde se ha presentado la muerte ó que han quedado ellos con daño cerebral".
Soy muy sensible en cuanto al tema de accidentes de ahogamiento en los niños.

-De hecho, soy un Doctor de Urgencias en SAMU (Servicios Médicos de Emergencia) en Francia. "He tenido que afrontar varias situaciones de niños que han sufrido accidentes donde se ha presentado la muerte ó que han quedado ellos con daño cerebral". Siempre es la misma historia, todo pasa tan rápido, unos minutos, inclusive son segundos cuando se producen estas tragedias. Hasta las protecciones mandadas por la ley en Francia y muchos países desarrollados, llegan a fallar (alarmas, barreras, cercas, la puerta que alguien olvida cerrarla...) Los niños se caen en las piscinas, lagos, canales, etc.

-A título personal, mi hija de dos años, durante un verano, luego de haber agarrado confianza con las alitas (arm-floats), durante días enteros de piscina, un día olvidó que no las tenía y se tiró al agua. Nunca hubo un sonido que nos alertara o ningún “ splash ”, y se fue directo al fondo. Tuve la suerte de verla y salvarla, pero durante mucho tiempo no quiso meterse a una piscina.

Esta es la razón por la que nunca quise tener piscina donde vivía. Cuando alguien me habló de los cursos de Baby Survival Swim impartidos por Monica Fernandez, la contacté, luego de algunas preguntas, inscribí a mis dos hijas de 3 y 4 años. Inclusive las sacaba antes del colegio luego de hablar con la directora, ya que Monica no tenía espacio en los horarios que nos convenían, pero para mi era cuestión de prioridad.

Después de las 6 semanas de curso, el resultado era magnífico, me sentía tan orgulloso de verlas nadando como pescaditos, independientes y en seguridad, siempre dándose la vuelta para flotar en su espalda ya fuera para tomar aire o para descansar y seguir hasta la orilla. Luego del curso, siguieron con Monica aprendiendo estilos de natación. Pero la base, su seguridad, mi primera prioridad!

Gracias mil veces Monica!!

Stéphane y Murielle Lorilloux
Casablanca, Marruecos

Hamza TAHIRI

"Salimos corriendo al jardín, y ahí estaba Hamza, con su pijama y sus pantuflas todo mojado".
Soy la madre de dos niños, Mamoon, 5, y Hamza, 3 y medio. Mi hijo mayor, cuando tenía solo 2 años, se cayó en la piscina de casa. Por suerte estaba yo ahí. Luego de este incidente, Mamoon no quiso volver a acercarse a una piscina. Empecé a llevarlos a los cursos de Baby Survival Swim con Mónica Fernandez en Casablanca, Marruecos, a mediados de Junio del 2009. Al principio fue duro pues los chicos no querían meterse a la piscina. Monica fue muy paciente, y al final de la primera semana ellos mismos pedían ir “donde Monica”. Luego de las 6 semanas de curso, eran totalmente independientes, nadando hacia la orilla, y haciendo la plancha para respirar.

A mediados de Julio, estaba yo cenando con mi esposo dentro de la casa cuando escuché a Hamza llorando gritando “Tengo frío. Tengo frío. Rápido, rápido... ”

Salimos corriendo al jardín, y ahí estaba, Hamza con su pijama y sus pantuflas todo mojado. Mamoon, mi grande, empezó a reírse de su hermano en tono de burla “ Hamza se cayó a la piscina y salió mojado ”

Es ahí donde me di cuenta lo importante de este curso de Baby Survival Swim.

La vida de nuestros hijos no tiene precio!

No tenía una cámara para mostrar a Monica, el gran trabajo al que se ha dedicado, mi hijo se salvó gracias a lo que aprendió en este curso!

Gracias de todo corazón, Monica

Fadoua Moussamih
Casablanca, Morocco

Ander CAMBRA

"Al acercarme a la piscina, lo vi en la mitad, flotando sobre su espalda, vestido y con zapatos, me llamaba: mamá, mamá".
Hola, mi nombre es Sara Fernández, y a continuación voy a relatar cómo el curso de “baby survival”, que recibió mi hijo le salvo la vida.

Yo soy española, pero llevo varios años residiendo en Casablanca; conocí a Mónica Fernández por unos amigos en común, me explico los cursos que impartía, de natación de supervivencia y decidí llevar a mi hijo, que por entonces tenía un año y medio; lo que por entonces yo no sabía es que esa decisión iba a salvar la vida de mi hijo.

Primero explicar que me considero una madre “super protectora”, una” mamá gallina”, de las que no quitan el ojo a su hijo ni medio segundo.

Un plácido día de mayo, me reuní con varias de mis amigas y sus hijos en casa de una amiga, como era primavera, aún no hacía un calor abrasador, y algunos niños decidieron bañarse, y otros como mi hijo decidieron no cambiarse y jugar al balón en el jardín.

Nosotras, estábamos a escasos tres metros de ellos sentadas, mientras vigilábamos a la vez que charlábamos…pero fue entonces, en décimas de segundo, que retire mi atención, cuando escuche llamarme a mi hijo, “mama, mama”…. inmediatamente dirigí mi mirada hacia el jardín, que es donde estaba hacia un minuto escaso, jugando al balón; al no verlo nerviosa, mire alrededor porque no sabía de dónde venían sus gritos…mi sorpresa fue, cuando al acercarme a la piscina de mayores, lo vi en la mitad , vestido y con zapatos, flotando sobre su espalda a la vez que me llamaba. Entré a sacarlo tranquila, porque él estaba tranquilo, él se sentía seguro haciendo la plancha.

El me transmitió serenidad, no estaba asustado…sabía lo que tenía que hacer, lo había hecho ya muchas veces con Mónica.

Fue al llegar a casa cuando al contárselo a mi marido, fuimos plenamente conscientes de lo que podía haber sido, y de cómo nuestras vidas podían haberse convertido en un infierno, por esa décima de segundo en que pierdes la atención…

Llevarle al curso de natación de supervivencia, ha sido por el momento la mejor inversión y decisión de mi vida.

Espero que este testimonio, sirva para que muchas madres tomen la decisión de llevar a sus hijos al curso de “survival swimming”, con el fin de de evitar una tragedia, como gracias a Dios nos sucedió a nosotros.

Gracias Mónica por tu profesionalidad; Ander echa mucho de menos tus clases.

Sara Fernandez Valencia
Casablanca, Marruecos

Sofia CANAHUATI

"Quisimos ver cómo reaccionaba sola: y comprobamos que Mónica le había salvado la vida".
"Cuando vivíamos en Marruecos el buen clima permitía tener una piscina en el jardín de casa. Pero su ubicación, tan pegada a la puerta de salida al salón, nos daba miedo a mi marido y a mí por nuestra hija, que tenía 18 meses. Por eso, a los 10 meses decidimos inscribirla en el curso de “Baby survival Swim” de Monica Fernandez. Estábamos convencidos de que era la mejor opción y la más segura no solo por tener la piscina en casa, pues lo hubiéramos hecho también sin tenerla, sino, en caso de ir de vacaciones a otro sitio o a casas de amigos con piscina, o al mar.... Y también estábamos convencidos de que sería algo cuyo resultado no tendríamos nunca ocasión de verificar, ya que no le quitamos ojo de encima cada vez que estábamos en el jardín y teníamos siempre la puerta de acceso a la piscina cerrada por seguridad.

Un día, estando mi marido y yo bañándonos con ella, al salir, mientras nos poníamos la toalla, se cayó al agua. Ni siquiera puedo decir que estaba de espaldas y no la ví, que conteste un teléfono ó que me descuidé. La pierna de mi hija tocaba mi rodilla cuando cayó!!!!!! pero, aunque estábamos tanto mi esposo como yo a punto de saltar al agua para sacarla, quisimos ver cómo reaccionaba sola: y comprobamos que Mónica le había salvado la vida!!!! hizo exactamente lo que había repetido en sus clases hasta la saciedad: Cuando salió a la superficie, se tumbó sobre su espalda para respirar y muy tranquila, como si fuera un juego, me llamó. Como yo no la sacaba, se giró, buceó y se volvió a girar sobre su espalda para respirar de nuevo. Y así hasta que alcanzó el bordillo y se pudo agarrar, que era otro de los ejercicios que hacía en la clase. Aunque nerviosos nosotros (no ella), fue un momento precioso en el que pudimos comprobar que podría salvar su vida en caso de accidente y caer al agua.

Ha sido sin duda una de las mejores cosas que hemos hecho por ella y el dinero mejor invertido. Lo que más nos gustó y nos influyó para hacer el curso con Monica es que no era un simple curso de natación sino que era una atención individualizada de mi hija con su profesora. En esos 10-15 minutos no había nadie más que ellas dos en el agua y Monica tenía el compromiso de enseñar a mi hija (con juegos, risas y mucho cariño además) a salvar su vida en una situación de peligro.

Siempre le estaré agradecida por algo tan importante y por su amistad."

María Yañez de Canahuati
México, D.F.