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Sobre BSS | Baby Survival Swim

Sobre Mi

Mónica Fernández Robles (Toti)



  • Campeona Mundial de Triatlón ULTRAMAN, Hawaii, 2000 y 2001,
  • 6 IRONMANS, *Hawaii 1997, *Roth, Alemania, 1998, *Hawaii 1998, *Lake Placid, New York, 2000, *Ironman Canada, BC, Canada, 2001, *Ironman WesternAustralia, Buselton, Australia, 2007 (PR 10H:32')
  • 1/2 IRONMAN, Gulf Coast Triathlon, Panama City, FL, USA, 2001 (PR 4H:57')
  • Marathon Des Sables, Desierto del Sahara, Marruecos, 2002-2003
  • Ladville Trail 100, Colorado, USA, 2001
  • Death Valley Cup 2008 (BADWATER & FURNACE CREEK 508)
  • BADWATER: 217 km non-stop run, 2008 (PR 35H:17')
  • FURNACE CREEK 508: 819 km non-stop cycling, 2008 (PR 32H:58')
  • National Geographic's: "World's Toughest Races"


Certificaciones:

  • Watsu, Colorado, USA, 2004
  • Baby Swim Instructor, Colorado, 2004 y 2005
  • Birthlight Baby Swim, UK, 2005
  • STA Aquatic Teaching Baby and PRE-School Level 2, UK, 2005
  • ASCA (america Swim Coaches Asociation) Level 1, 2007, and Level 2, 2008
  • SwimAmerica, USA (Program Director), 2008
  • Aquatic Therapy certified, USA, 2012
  • CPR, First Aid & Lifeguard certified, USA, 2004-2013
  • Integración Sensorial, Guatemala, 2013


PLATICAS MOTIVACIONALES: Influenciando de manera positiva a estudiantes, empresarios y empleados a dar lo mejor de si mismos al compartir sus experiencias como deportista y empresaria. Ver mas >>

para mayor información envíe un email a: monica@babysurvivalswim.com

Origen de BSS

En 2004 quedé embarazada de Luca, mi primer hijo. Lo primero que imaginé fue un bebé bajo de agua.


Había sido dos veces campeona mundial de triatlón Ultraman en Hawaii. Por ello, mi mayor ilusión era que mi hijo "nadara" desde el inicio de su vida.


Me convertí en madre, y mi aspiración de seguir en competencias y retos quedó atrás. Mi hijo era lo más importante y mi prioridad. Fue entonces cuando pensé que sería una buena idea convertirme en profesora de natación.


Conocía muy bien este deporte , había entrenado durante años con el siete veces campeón mundial de Ironman, Dave Scott. Tenía conocimiento de una buena técnica y cómo aplicarla en el agua. Ella fue la base de mis triunfos.


Pasé todo el embarazo buscando escuelas de natación, cursos, profesores, especialistas en bebés, todo lo referente a natación. Saqué los cursos de Swim America, cursos de American Swim Coaches Asociation, trabajé con entrenadores especializados en bebés y niños como Janet McCabe, Curt Colby, en Colorado. Tomé cursos en Londres con base en la filosofía de Françoise Berbiera Freedman y su programa Birthlight.


Con todo lo aprendido me di cuenta de lo primordial que era tomar en cuenta lo que la American Academy of Pediatrics aconsejaba: "un niño, antes de cuatro años, no tiene ni la motricidad, ni la coordinación necesarias para aprender a nadar".

Las clases convencionales de natación, algunas veces, crean una falsa sensación de seguridad en los niños y en sus padres. Y, muchas veces, estos niños confiados son los primeros en tirarse al agua. Si no está cerca en ese momento algún adulto, podría significar la muerte o daño cerebral permanente para el niño. Antes de tres años, el menor no puede levantar la cabeza para respirar ya que ella pesa más, con relación al resto del cuerpo.


Tantos factores me convencieron de que antes de aprender a NADAR era más importante aprender a SOBREVIVIR.


Muchos cursos de sobrevivencia en el agua parecían funcionar, pero varios niños quedaban traumados. Si bien no se ahogaban, tampoco se acercaban a una psicina.


Con la imagen que tenía de mi hijo bajo el agua y nadando, pensé en la posibilidad de crear un sistema para que los niños estuvieran a salvo, pero sin sacrificar el amor por el agua. Pero, ¿quién prestaría a su bebé para probar esa hipótesis? La respuesta era obvia: mi hijo, Luca, sería mi premier experimento. Le encantaba el agua, pero pegaba de gritos cuando intentaba ponerlo a flotar sobre su espalda.


Flotó pocas veces. Sin embargo, logré que aprendiera a nadar practicado todos los días, durante cuatro años. Sabía llegar a la orilla y agarrarse. Tenía plataformas dentro de la piscina, donde se desplazaba nadando sin problema. Pasaba mucho tiempo jugando.


Empleé muchas horas, día tras día, estudiando psicología del niño, su desarrollo motriz, desarrollo emocional, y todo lo referente a las diversas filosofías de las diferentes escuelas de natación para bebés.

Cuando vino Liam, mi segundo hijo, decidí que naciera dentro del agua, por la experiencia que tuve con Luca y su desarrollo en el agua. Liam, a los nueve meses, se volteaba y flotaba. Luego me llamaba y yo lo cogía en mis brazos. Se desplazaba una corta distancia y, cuando le faltaba el aire, se volteaba instintivamente a flotar. Siempre alegaba, pero este experimento ¡SÍ FUNCIONÓ!


De inmediato me puse en contacto con algunas amigas que habían oído del proyecto de Baby Survival Swim. Tenían hijos en la edad ideal para tomar el curso. Contactaron a otras amigas y entonces comencé el primer curso de Baby Survival Swim en Casablanca, Marruecos, en mayo de 2008. Empecé con seis niños.

Al principio hubo lágrimas, pero luego sonrisas. Me di cuenta de que todos estos niños pensaban que no podían flotar y que se caerían para atrás. Al pasar los días se daban cuenta de que sí eran capaces. Salían de la piscina muy orgullosos de su primer gran logro. Empece a sentirme realizada y con la satisfacción de lo que podía proporcionarles al verlos seguros, orgullosos y felices.


La visión que tuve embarazada de mi hijo sumergido en agua, fue un mensaje de lo que me gustaría hacer en la vida a partir de ese momento. Un gran cambio: de bi-campeona mundial, a salvar vidas.


Al día de hoy, con más de 200 niños graduados, sigo recibiendo testimonios de cómo niños han sobrevivido a caídas accidentales, gracias al curso de Baby Survival Swim.

Nuestras Instalaciones

  • El agua esta a una temperatura ideal para los bebés, 32 grados, bajo un sistema de bomba de calor, más eficiente y ecológico que los calentadores electricos y de gas.

  • Contamos con un sistema que produce cloro orgánico derivado de la sal de mar, para evitar potencializar las alergias, el asma, irritaciones de piel y de ojos, evita además que el niño se enferme ya que cuando el bebé traga agua, si esta tiene "cloro químico", le mata la flora intestinal, primera barrera de defensas en el niño. Los niños tienden a enfermarse más cuando nadan en piscina con "cloro químico".

  • Hacemos análisis periódicos del agua en laboratorios bajo los estándares europeos.

  • En Baby Survival Swim, nos preocupamos de la seguridad de su hijo en todos los aspectos: Proporcionarle las habilidades e instinto de sobrevivencia con el menor impacto para que ame y disfrute del agua con toda seguridad.

Nuestra Ubicación

2da. avenida y 10ma. calle esquina zona 10 Guatemala